martes, 19 de febrero de 2008
Gilones en el Corte Inglés
Esta tarde, antes de entrar en el zulo kamarada, he hecho una incursión de esas de "yo pasaba por aquí" en el Corte Inglés de los discos, el Lubre para los más rancios. Al entrar he disimulado mirando las películas y dvd de cine clásico para dármelas de cultureta y poco a poco, pero mu pokito a poko, me he ido acercando hacia la esquinita donde están los discos kofrades. Iba buscando el nuevo de la Banda Municipal. Sin embargo al acercarme a los discos he descubierto a dos perikillos kofrades que eran para comérselos y me he puesto a observarlos. Iba a decir que su edad es la makokera, pero entre los kofrades esa edad se extiende durante muchos, muchos años... bueno, alrededor de los 17 añitos y cada uno de ellos podía pesar 123 kilos a la canal. Llevaban pantalones vakeros cagaos, con el tiro a la altura de las rodillas, botines de correr y dos polares con unas pelotillas como croketas de Ovidio. Sus gafitas modelo Alambre de Soldar y bigoteros cum laude. Las voces pa echarlos, de esas que están entre Jaime Ostos enfadao y Bibi Andersen. Los dos gilones estaban embobados con los televisores de plasma y los vídeos de Rogelio Conesa (¿pero este tío no tocaba la guitarra kofrade con Eloisa Soldado?) que estaban echando. Uno de los dos hacía moviemientos deliktivos al compás de la música, como un izquierdo por delante, un de costero a costero, un pokito de sobre los pies... Señores, todo esto en los discos del Corte Inglés que dan al escaparate del Duque, es decir, que lo veía todo el mundo... Pero al gilón le dan igual estas cosas... De repente el muchacho dice algo así como "Amo a domped ton ed idquieddo commo se hadse en diana"... Como si fuera el Tito de Triana mandando un paso... pero es que el gilón, imitando la postura del Cristo de San Gonzalo, hace un izquierdo por delante y le da a un soporte donde había una cabeza de barro de un romano de Fernando Aguado de exposición y la tira al suelo... Y en eso que se viene el guarda de seguirdad de la puerta pal muchachito, y ya pensé yo "ea, ahora me trincan con estos dos y se creen que yo soy kmpadre y tenemos que pagar la cabeza de barro..." "Iyo, tú que haces, ¿no ves la cabeza?" "Eddon, ed que me he dopezao con la mokeda"... "Que te has tropezao, pero si llevais media hora haciendo ahí los tontos... Anda, iros de aquí y no vengais mas..." Y los dos gilones salieron del Corte Ingles con la cabeza baja y el pantalon cagao... El guarda se vuelve pa mi y me dice "Anda que no entran tontos aquí desde que está puesto lo de las kofradías... No me queda a mi ná..." Y yo, pa disimular y no parecer otro tonto más, le dije mu serio "Además de verdad porque en Sevilla gusta más un tambor y una trompeta...".
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